domingo, 27 de abril de 2008

más allá de mí


Margaritas en mis pies y en mi cama y en la suerte. Margaritas cuando duermes, cuando sonríes, cuando me miras. Margaritas cuando te odio, cuando te escucho, cuando no estás.


Ya no sueño a tu lado, ya no me sonroja tu cuerpo, ya no respiro tus anhelos, ya no creo en tus secretos.

Hoy no miras mi camino, no escuchas mis historias, hoy no sientes mis suspiros, hoy no estudias mi memoria.


No sé si estoy corriendo o estoy aguardando el tiempo, no entiendo si estoy pensando o haciendo vista gorda al sentimiento, no creo en que las nubes maten todos tus reflejos ni creo que la sierra haga suyo tu misterio. Ha sido fácil odiarte, pero más fácil fue quererte; tan simple como mirarte y darme cuenta que eres posible, que lo imposible en tu vida es enajenarme y dar tres pasos al costado y recostarme en otro lado.


No te quiero


No te creo


No te oigo


No te encuentro


Margaritas en mis sueños a cambio de tu silueta, en mis pasos, en mis cuadros, en mi colchón y en tu abecedario.

Margaritas yo te tengo para el día en que desaparezcas, para recordar con la memoria lo poco que me recuerdas.

1 comentario:

Catalina Romero dijo...

quese quede lo bueno, que se deseche lo malo.



lo desechable siempre es precindible.




Y por la otra vereda alguien cruzará caminos para llegar a tomar tus manitos.


besos linda,
me rio mucho contigo!