jueves, 8 de julio de 2010

De aquí en adelante*

Yo no tengo nada que decirle a tu boca
quizás le mentiría con palabras imprecisas
lo único que tengo para ti es tomar tus manos firmes,
poner mis ojos frente a los tuyos y cerrarlos con un beso

No tengo promesas ni juramentos
sólo tengo silencios que aguantan el momento
que agrandan las sonrisas y calman los tormentos

Estoy creyendo de a poco
que tu vida está entrelazada con la mía
que los ritmos calzan y el latido se mimetiza;
dejemos que el respiro nos abrace
y que un sueño se haga cargo de lo que pase de aquí en adelante


viernes, 21 de mayo de 2010

acá

Estando aquí me di cuenta
de cuan necesario es estar junto a ti
y ver como los segundos se ponen de pie
para que los dos no podamos perder
Cuando cierro los ojos y te siento querer
es el momento en que vuelvo a creer
que los juegos de niños son tu poder
y que cada vez que sonríes me haces caer
Yo sólo te quiero decir una vez
que tu mano en la mía quiero tener
que no importa lo que venga después
pero de tu lado no me iré

lunes, 5 de abril de 2010

m a g i a




... YO TAN BONITA QUE ANDABA
Y ÉL QUE NUNCA ME MIRABA ...





*

miércoles, 31 de marzo de 2010

Cumbia Cebolla



Cinco, cinco siglos yo tengo de amor
cinco botellitas más de ron
tengo que olvidarte y esa es la verdad
ya no puedo más, ya no puedo más

En mi cama estoy tirada
mirando hacia la ventana
ya no encuentro más excusas
pa' llamarte en la mañana

"Mi vida te pertenece"
me decías, simplemente
"yo te quiero, yo te adoro
eres tú mi referente"

Luego vienes y me dices
de ti ya no quiero nada
me aburriste, me cansaste
no me busques ni me atraigas

Cinco, cinco siglos yo tengo de amor
cinco botellitas más de ron
tengo que olvidarte y esa es la verdad
ya no puedo más, ya no puedo más

Tantas fotos, los recuerdos
hace que me hagas tanta falta
los cariños, son tus besos
los que me hacen que me caiga

Cómo borro lo que siento
cómo evito éste tormento
no hay remedio, estoy sufriendo
trae ese ron de olvido eterno

Cinco, cinco siglos yo tengo de amor
cinco botellitas más de ron
tengo que olvidarte y esa es la verdad
ya no puedo más, ya no puedo más


jueves, 25 de marzo de 2010

por favor


porque así de simple tú me haces confiar
así de simple me haces creer
por favor, no me hagas caer
(otra vez)

yo en tu sonrisa me puedo perder
en tus sueños voy a permanecer
y siempre tendrás mi querer
por favor, no lo eches a perder


en tus ojos puedo entender
el amor que me has de tener
y que por ningún motivo
voy a contener

lunes, 22 de marzo de 2010

juntos



Emprendimos un viaje juntos
acompañados los dos
juntos con las manos apretadas
y los ojos brillando
acompañados de un beso en la frente
y la piel erizada.

Caminamos paso a paso
sin equivocarnos
avanzamos tranquilos
y me abrazas para reafirmarlo.

Te miro cuando estás riendo
y me río con tus sueños,
tú me miras cuando te estoy diciendo
que me des un beso.

jueves, 18 de marzo de 2010

El mito y magia de mis colores

Morado

A pesar de que siempre renegué de los tonos lilas – morados... en un momento me encandiló, quizás lo tenía reprimido... malas experiencias, no sé. Hasta que conocí los mejores morados, momentos teñidos de ese tono que no ha abandonado mis días. Sin querer, cada día se torna más morado, me hace sentir cierto respaldo, cierta seguridad; que nunca estuve sola y que siempre estuvo conmigo... sólo tenía que mirar un poco más la simpleza de su esencia.

Lo que más me gusta es que no existe sólo un morado, hay de distintos matices y texturas, pero todos llevan esa esencia exquisita que es la que me ha llevado a perdurar el antojo y rodearme de aquel, mi casi mayor favorito, color.

Blanco

Han pasado casi once años desde que conocí la magia del blanco. Antes no era más que la parcialidad de las cosas, era como... mmm, blanco. Un día, el blanco tomó mi mano (más bien un dedo) y todo cambió. Las cosas ya no eran tal, la vida ya no era así desde aquel enigmático día. Me di cuenta de lo que envuelve y cómo lo hace, con qué dulzura envuelve las miradas, con qué mística se pasea frente a mis ojos y tiñe todo a su antojo.

Debe ser desde ese momento que cambié radicalmente, que mis días fueron tomando otro curso y no me arrepiento, no me duele... al contrario... es todo lo que quería de mí. Desde esa vez que otras palabras se tomaron mi boca y otros conceptos cambiaron en mis sueños... el blanco, su luz, la claridad y yo misma seguimos ahí.

Azul

Me acuerdo perfecto un día que me senté a escribir una canción, ni muy presionada ni muy relajada, pero debía hacerlo por necesidad y por que sí. Me costó encontrar el camino pensando en el contexto en el que vivía. En un momento, se reflejó ante mis ojos el misterio azulino que había marcado mis últimos pasos y también, mis últimas sonrisas.

No quería que la historia fuese tan perfectamente contada, quería ponerle de mi cosecha y al terminar, me di cuenta de que las palabras solas se habían confabulado para decir de la manera más bonita que tus ojos escondían mi secreto.

El cielo estaba azul, pero intenso; mientras nosotros paseábamos como si nada más importara, como si nadie hubiese al lado, como si la historia hubiese partido ahí. Sabíamos que no, entendíamos el riesgo y lo asumimos. Por eso un día me fuiste a buscar al lado del mar azul, que no estaba bravo, pero se notaba agitado por nuestra presencia. Fuiste a demostrarme que ahí estabas y ahí te querías quedar, conmigo.

Esa historia del príncipe azul nunca me la he creído, eso es para las “princesitas” y por eso me negaba a creer en la magia de algo tan casual y tan cercano. Pero la historia es así, bonita, simple, natural... azul.

Amarillo

El día que decidí cerrar ese libro tormentoso, decidí que todo lo que tenía que ver con aquellas historias debía borrarlas también, me debía deshacer de todo y comenzar de cero una vez más (como si fuera una mala talla). En aquel momento saltó a mí como un rayo de sol que iluminaba el gris momento en un invierno bastante frío, la palabra precisa de quien era parte de esa mala historia. Al principio no lo comprendí, no lo descifré. Pensé hasta que era una más de las malas jugadas de ese libro. Pero no era así... estaba de mi lado para iluminarme, para regalarme un solsticio acogedor, un amanecer diferente y me pintó el camino (sí, como a Dorothy en el mago de Oz) para encontrar el buen puerto y partir definitivamente. No puedo ser injusta, no fue el único rayo que recibí, pero quizás el más trascendente.

Eso fue como ganar mi propia batalla, porque esta vez se trataba nada más que de mí. Fue encontrar en alguien más las verdades que yo veía por mis ojos, era saber lo que pensaba, era encontrar las respuestas exactas a mis preguntas imprecisas y de la misma manera desde el otro lado, desde él.

Esto era más simple que la palabra amigo, era el significado consumado, era el recreo a las conversaciones densas, a los problemas diarios... era él y yo. Y no era... es, porque cuando uno encuentra a alguien (y alguienes) así, perdura.

Puedo decir con toda la certeza que caracteriza a mis palabras, que no hay distancias, ni pueblos, ni kilómetros, ni días ni años que liquiden esto, eso... todo.

Celeste

Éste es el que menos me ha gustado, es un color muy pastel, no es ni de allá ni de acá y eso me carga; al principio se hace el bueno, el claro, el listo... pero van pasando los días y el color se agua y cambia su esencia. Se ensucia fácil, se deja llevar por lo de más, ama lo externo... es un color que engaña. No sigue su línea si no que la de los de más, te envuelve con su dulzura inicial y luego... como si nada, deja ver su real color interno. Pero se sigue haciendo el bonito, el buenito. Por eso no trasciende, por lo mismo no queda, por lo mismo se borra... por eso ya no está.

Y al final terminamos descubriendo que nunca tuvo un poco de magia.

Rojo

Mi vida siempre ha estado marcada por ese color… al principio creía que era porque corría en venas, pero después entendí que yo misma marcaba el camino, que empezaba desde mi origen y terminaba en cada frase que mi boca resaltaba dentro de una discusión… Vestirme de rojo, pero desde adentro, dirigida por la pasión de mis palabras, de mi historia, de mis consecuencias. Si hay algo que he podido valorar durante los años… ha sido la versatilidad de mis pensamientos, pero que aterrizan siempre en el punto inicial. Respeto, valor, pasión, ímpetu: YO.

Verde

El verde me envuelve, me llama y me suelta de vez en cuando. Está ahí presente y cada momento que puede, se cruza en mi camino para que yo, como si nada, vuelva a caer.

El verde es bonito, es natural, es simple, es encantador… Hace unos meses lo tuve acá en mis manos, después de tanto tiempo. Y como si hubiese estado escrito, la fusión fue total… colores, llamas de fuego, luz, sonrisas, ninguna culpa, el pasado enterrado y los colores jugando entre nosotros. Sentimos que no había nada, sentimos que estábamos los dos, sentimos amor…amor fugaz, amor terrenal, amor natural... amor contenido. Y ahora… ya somos dos, dos distintos, dos reales, dos amigos.

lunes, 1 de marzo de 2010

a


mi alma está obscura
mi pena está latente
y mi vida está en pausa

martes, 23 de febrero de 2010

canciones perdidas*


A un día de cumplir muchos días sola, me he dado cuenta que a veces eso es mucho mejor que vivir irrealidades creadas por alguien, que te engatusan y que juegan con tu estabilidad emocional y hasta mental. No lo digo por despecho, no lo digo por un amor imposible... lo digo por lo que veo a mi alrededor y lo que leo entre las líneas de todas las historias. Me di cuenta de cuánto una pierde, a veces por distracción, otras por obsesión y muchas por las dos.

Mis días siempre han sido acompañados por la música, ella marca ciertos pasos en mis caminos, me hace gozar más de algunos y sentir mayores nostalgias por otros. No es raro que en el amor marque un espacio importante. Y es ahí dónde radica mi problema. ¿Cuántas canciones dedicadas he perdido?, ¿cuántas frases simples, pero bellas, he debido dejar en el pasado por mal relacionarla con alguien?... todo esto, parte de la premisa de que no se puede dedicar un mismo verso, menos una misma canción más de una vez. Porque no hay ninguna historia repetida, porque no hay ningún otro igual al pasado, porque cada amor tiene su ciencia. Y bajo esto, una canción dedicada, es una canción futuramente perdida.

Me cuestiono mucho si lo volvería a hacer, porque después de todo, prefiero quedarme con la música que con el recuerdo de algo que ya pasó... y que no fue más que algo pasajero. Y el problema mayor... que muchas de esas canciones son mis favoritas.. ¿ahora qué hago? ¿cómo separo ese título con ese nombre?... al final, los “te quiero” y “te amo” son usados a diario y ni siquiera sabiendo si realmente sentimos algo parecido... ya no tienen relevancia... pero una melodía que no sólo suena en tu radio, si no que en tu cabeza... sería un crimen que hoy pasen a ser algo banal... me rehuso.

En este momento, opto por quedarme con mis canciones en mi silencio y que me acompañen hasta el resto de mis días y noches, buenos y malos momentos, distintos estados y mentalidades... pero ante todo, hoy me quedo con ellas y no transo perder ni una más.

jueves, 18 de febrero de 2010

eSto no es una declaración *

Cuando todo comenzó no le tomé el peso a lo que podría significar un día al lado tuyo. Siempre he creído que la magia de todo va en su simpleza.. pero esa simpleza máxima la encontré el día que me crucé en tu camino, por que sí: yo me crucé ante ti. Al principio fue mera casualidad, pero las siguientes veces ya no, algún plan había. El plan era responder a esa pregunta que se me venía a la cabeza de la intriga de tus ojos, de la intención de tu desaire, de la música en tus manos.

Lo acepto, yo te busqué... un poco más de lo que te he reconocido, un poco más de lo que yo misma me permitiría en otros tiempos. Y cuando pensé que me arrepentiría fue cuando me diste más razones para seguir buscando tus ojos entre la gente, entre los días.. entre mis noches.

Cada vez que me quedé callada después de tus palabras era para disfrutarlas y no para desquitarme de tus primeras indiferencias. Al final, esas marcaron la diferencia, esas me hicieron volver, esas me hicieron estar y seguir. Nunca dijimos nada el uno al otro, pero no fue fácil comenzar... cada uno por su lado y los dos a la vez estábamos llenos de enredos; sólo que “algo” no importó, cerramos lo ojos y nos dimos el primer beso.. de ahí en adelante, todos han sido los últimos porque así los disfrutamos.

Ya ni sé cómo sonreírte, para que te des cuenta lo bien que me siento ahí, así... pero eso... la simpleza de mi sonrisa es lo que tengo para darle a la simpleza de tu magia y vida.


*

jueves, 28 de enero de 2010

Sin querer



Sin querer me puse a pensar, quizás un poco de más, en lo que podía pasar.

No te niego que me da miedo... hace un tiempo decidí hacer como que no te conocía, que nunca hubo nada. Y por lo mismo, ahora que vuelvo al mismo lugar casi tan igual como hace unos meses (algo crecida, algo más segura, algo más tranquila) me da miedo volverte a encontrar, volverte a conocer, volverte a enamorar.

Si soy más sincera aún, me da la impresión que guardo ciertas consideraciones contigo, pero racionalmente no hay nada en mí que te quiera volver a sentir. Contigo aprendí que la mentira rebasa sentimientos, que antes que amar hay que desconfiar y que la inseguridad se basa en las propias falencias. Aprendí también a no creer, a no caer ante tus ojos, a contener mis emociones, a fingir que nada importa.
Contigo perdí batallas de sonrisas y gané temores a la compañía. Gané amistades y futuro y perdí tiempo y reconciliaciones.

Si vuelvo ahí no es por ti, solo que la vida es así y espero que no te atrevas a mirarme a los ojos ni a mencionar mi nombre, solo admito algún saludo indiferente o la evasión de tu mirada.
Si vuelvo ahí tal vez no me reconozcas, quizás me mires mal, quizás me extrañes o puede que me llames.
Pero si vuelvo ahí, es por mí.

miércoles, 27 de enero de 2010

·


TESORITO


...como me solía llamar mi abuela

jueves, 21 de enero de 2010

La radio y yo



Hace un año prendí mi radio AM y era "JuanGa" el que encebollaba mi entorno, que hacía vibrar el pecho y ponía los ojos lagrimones.


Cuántas canciones pasan por esa transmisión... y el locutor de voz ultra grave acota con alguna frase cliché para presentar el tema de la semana.



Estaba yo sentada al otro lado de mi ventana, tomando sol e intentando resolver un poco el entuerto en el que he caído.


"Para todos los corazones que sufren por ese amor"


Justo en un momento de pausa en mi mente me despierta el enunciado. Y con él la guata se me estrujó y cerré los ojos para no creer. No podía ser yo ahora la que estuviese en ese lugar. No es por gusto, pero soy yo siempre la que sale pa' atrás en las relaciones amorosas, la que pierde más fe que las sonrisas ganadas... pero ahora no era así y al contrario de lo pensado y lo "normal", no lo disfruto... lo paso mucho peor.




Él era el tipo ideal, a pesar que nadie lo conocía todos me lo decían, porque era un buen hombre. Así se proyectaba, al menos. Se preocupaba por mí lo suficiente, no rebasaba los límites; era atento, amable, chistoso y tierno a la vez, un hombre abrazable, confiable. Un tipo tranquilo dentro de lo normal, bueno pa' la talla, gracioso y coqueto, me daba seguridad; un hombre estable... emocional y racionalmente.

Teníamos lo suficiente en común para compartir y lo que no lo transábamos. Hasta sus desubicadas no molestaban.

Salíamos harto, improvisábamos, las cosas se daban espontáneamente. Nunca me pidió nada ni me dio de más. Todo en su justa medida.

Nunca hablamos de sentimientos porque sólo los sentíamos... pero nunca aclaramos las cosas.

Quizás, cada vez que le preguntaba a mi amiga ¿por qué no e encuentro con un hombre así? no medía las consecuencias. Porque lo encontré y lo tenía ahí, para mí.


No soy la más simpática, ni la más bonita, tampoco la más graciosa, pero lo tenía para mí.
No me daba siempre en el gusto, tal vez así me atrapaba, no me decía siempre que sí y no se moría por mí... por eso yo seguía ahí.
Pero él no me tenía a mí como yo a él.

Algo me pasaba que no sentía su mano tomar la mía, entonces venía otro y la tomaba y yo partía; partía con él, como partía con otros y nuevamente con él. Lo más extraño para mí es que no me sentía traicionada ni traicionando. Al contrario, sentí seguir mis instintos como nunca, sin hacer daño, sin sufrir, sin molestar.
Era simplemente otro ritmo, uno nuevo para mí. Era como cambiar de banda de boleros a banda de cumbias. Era como cambiar de un pastel de frambuesa a un plato de mariscos.
Era un cambio que no me molestaba; me acomodaba... pero nunca supe si a él también.

Un día creí que ya fue hora de aclarar nuestros puntos y le dije cuáles eran mis puntos sobre la i. También sonaba mi A.M. y me cantaba...


Y no era lo que yo precisamente quería decirle, pero él sí. Lo hizo,me lo dijo... no me dejó conversar, se tomó la palabra y se aprovechó de la canción para empujar sus palabras.
Muchas bonitas y simples declaraciones, apuestas al futuro cercano, advertencias de fidelidad y la amistad por sobre todo.
Yo lo miraba tratando de asimilarlo y decidiendo si callar y dejarlo hablar o sincerarme... porque en ese momento sí sentí la culpa.
Me tomaba la mano, me hacía cariño en el pelo y cosquillas en las mejillas con su barba saliente cuando me hablaba al oído.
Si lo veo desde afuera... el momento perfecto, que exquisitos minutos... cómo negarlo. Pero desde dentro se sentía extraño, frío, temeroso. Ahí me di cuenta que estábamos parados en distintas veredas, sólo que una parte de mí quería cruzar a la suya y otra tenía miedo y culpa.

Él seguía hablando y de cierta manera quería respuestas... yo me hacía la sorprendida, pero en realidad estaba muy confundida.
Nos callamos un rato, nos miramos,me abrazó,le apreté la mano y le dije:
"Esta es una muy linda ilusión que vamos a construir los dos"
Me miró, sonrió y me besó. En eso yo pensé: ojalá que esa ilusión no rompa tu corazón.









viernes, 15 de enero de 2010

soñé


Soñé que mentía y todo era tan verdad

esa noche soñaba contigo cuando estabas a mi lado
compartimos sueños y bostezo
almohada y noche
compartimos más que una palabra

soñé que me mentía porque estaba contigo
soñé que mentía por no estarlo en verdad
soñé tan profundo hasta que sentí tu mano en mi espalda

cuando desperté y en la sorpresa estabas tú, no comprendía
será que es verdad?
si quizás alguna vez tú me dijeras algo yo me atrevería
pero hasta hoy, sólo guardo el recuerdo y finjo ser tu amiga

no hay espacio para la confusión ni para más dolor
sólo para caminar juntos y en el mismo vagón

sábado, 2 de enero de 2010

voy a olvidarte


No quiero ver tus ojos

No quiero que me mires al pasar

Tu boca me mentía

Sentía el sabor de la frialdad

Mis manos ya no tocan más tu piel

Sino que rozan tu cuerpo esperando amanecer.

Que fácil fue fingir

Que me querías y decir

Que me adorabas sin parar de sonreír

Y fácil es creer

Que no lo podría ver

Que cuando me besabas

Imaginabas el cuerpo de otra mujer.

Tu cara no quiero ver

No entiendo tu placer

De hacer todo al revés.

Decir cosas bonitas,

Regalar falsas caricias.

Es sencillo para alguien como tú

Que no sabe querer

Que hiere sin saber

Que en la vida todo se va a devolver.

Mataste toda mi fe

Todas mis ganas de amarte en el ayer

Ahora voy a olvidarte y sin querer

Voy a mostrarte como se ama realmente a una mujer.

No no, no voy a recordarte nunca más

No no, tus fotos las quité de mi pared

En mi mente no hay momentos que devuelvan el querer

Y en mi cama no hay esencias que te quieran otra vez.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

con el sol arriba*


Tantas veces he pensado en no estar en el lugar equivocado en tal momento preciso... pero lo estoy, ahora, ayer, anoche, mil veces y mil espacios atrás.

No es que todo sea un error, porque todo es lo que tiene que ser, he estado acá y allá tantas veces que sé como manejarlo. Sé como mirarte a la cara y no mentirte ni por un segundo, decirte que todo se esfumó tan cálido y profundo, que aquella vez que no huiste, fui yo quien pidió que desapareciera en el humo.

Entendí que las cosas para ti no son como para mí, la sinceridad no está ante todo, si no que tu permanencia y tu persistencia. Yo te miro a los ojos y entiendo que estamos en paralelos diferentes.

Esta noche fue distinta, fue noche del pasado, fue volver a quinto básico y huir entre los pasillos jugando con los amigos. Volví a sentir ese calor de la gente tan real, de la vida tan en su esencia y de las manos apretadas.

Sentí el cosquilleo de mi sonrojo, volver a las manos temblorosas y las palabras innecesarias. A ser niña y mujer a la vez, a susurrar secretos para poder encender esa chispa con la que una vez soñé.

Después de tanto y tanto, de sueño y desvelo, de cantos, temas y recuerdos… tengo saldos a favor. La razón, como primera y gran ganancia. De segundo logro un anotado en mi almohada, un sueño diferente y una espina desclavada. Como tercero gané la sinceridad, la coherencia y la afinidad de quienes siempre están. Y por último… tantas sonrisas por ahorrar.

Al fin del cuento, al terminar los días… el sol está conmigo, me sigue y va sobre mí.

domingo, 6 de diciembre de 2009

deja la vida volar


En tu cuerpo flor de fuego 
tienes paloma, 
un temblor de primaveras, 
palomitay, 
un volcán corre en tus venas  
Y mi sangre como brasa
 tienes paloma, 
en tu cuerpo quiero hundirme 
palomitay, 
hasta el fondo de tu sangre  
El sol morirá, morirá, 
la noche vendrá, vendrá 
Envuélvete en mi cariño 
DEJA LA VIDA VOLAR 
tu boca junto a mi boca 
paloma, palomitay.  
¡Ay, palomay!, ¡Ay, palomay!
En tu cuerpo flor de fuego 
tienes paloma, 
una llamarada mía 
palomitay, 
que ha calmado mil heridas  
Ahora volemos libres
 tierna paloma 
no pierdas las esperanzas 
palomitay, 
la flor crece con el agua  
El sol volverá, volverá, 
la noche se irá, se irá. 
Envuélvete en mi cariño 
DEJA LA VIDA VOLAR 
tu boca junto a mi boca 
paloma, palomitay
¡Ay, palomay! ¡Ay, palomay!


VÍCTOR JARA


sábado, 5 de diciembre de 2009

10 - 4


Me da la impresión de que nada más importa cuando estamos los dos. Cuando las sonrisas son el riel del camino y no hay signos pare de silencios incómodos. Donde las advertencias sólo son "sonría, le están coqueteando" o "no se admiten mentiras" o mi favorita "siete sonrisas para la estación esperanza".
Cuando estamos los dos el cielo está de nuestro lado, se nubla para que me abraces y se abre para que me extrañes. Las palabras explotan solas, tus tonteras y mis manías. Por la calle la gente no nos mira porque no percibe nuestra fantasía de ser personas extrañas jugando a vivir la vida.
Cuando algo pasa yo te miro y ya sé que estás pensando y soy capaz de, con una mueca, resolver tanto encanto. Cuando tú me miras sabes bien lo que ves, una niña sin disfraz revoloteando tu cabeza y asaltando tu querer.


Yo no tengo una palabra para decirte a la cara, sólo tengo juegos y sueños de mañana. Pero sé que no necesitas que te diga nada, porque entre los dos los códigos que existen delatan la mirada.

10 - 4

sábado, 28 de noviembre de 2009

nubes


Ese día yo estaba acostada en el pasto mirando al cielo, había muchas nubes y empecé a contarlas y a jugar a qué se parecen.

Vi una que era igual a la flor que me diste esa noche, que arrancaste de un jardín, la acomodaste y me la pasaste. No dijimos nada. Sólo sonreí y en tu cara vi una de esas risas de niño que tanto me gustaba.

Había otra que estaba más cerca del sol y que se iluminaba, esa se parecía a nuestras dos manos tomadas de aquel paseo que dimos por el mar, por la orilla, por la espuma y que en la arena se convertía en sal…

Frente a mis ojos, una nube que era igual a tus ojos; yo sentía como me miraban y cuanto brillaban. Eran como algodones de azúcar profundos y cálidos. Y a ratos una mezcla de ti y de mí. Esa era mi favorita, porque volaba pensando en esos ojos, me daban ganas de arrancarlos del cielo y guardarlos en mi almohada. Los miré fijamente mucho tiempo, pensando que quizás así… tú aparecerías.

Me dormí pensando en ti, hasta soñé contigo… recorríamos puras estaciones de nubes riendo como solemos hacer, poniendo caras para molestarte y tú con tus dedos me hacías cosquillas en las costillas para enojarme. Pero nunca lo lograste, no me haces enojar, porque nos entendemos bien, porque sabes lo que quiero y yo sé para donde vas… estamos juntos en esto, ¿te has dado cuenta?

Desperté porque sentí un cosquilleo en la oreja. Y eras tú… habías llegado a buscarme, a contarme un par de cosas, a buscar la guitarra y cantar, a jugar entre los árboles… a decirme tonteras y a reír. Paseamos un poco, tomamos un helado, pasamos el calor y nos miramos mucho rato.

Yo le dije de las nubes y él las tomó y con cada una me dibujó.

sábado, 21 de noviembre de 2009

mi&yu


cry for me
there for you

-nada-


Yo no creo en ti, a decir verdad, ya no creo en nada, porque paso a paso los caminos me van diciendo que la honestidad no es la primera opción de los otros. Están llenos de parches y disfraces que ocultan el alma; debe ser por lo mismo que no creen en mí. No apuestan a que exista alguien real, pero bueno, yo lo soy y ésta soy yo.
No me creo perfecta ni me creo un defecto, pero siempre, en todos lados y a toda hora soy yo.


Porqué vienes con ganas de decir algo que sabes no eres capaz de hacer, porqué me miras a los ojos queriendo gritarme algo y no te atreves ni a susurrarlo.
Ni te esfuerces, ya estoy acostumbrada. He visto tanto que todos prefieren vivir en mundos irreales "haciendo como que... soy feliz, estoy bien..."
pero yo no, me cansé de la mediocridad, me cansé de quienes no mueven ni un dedo por su felicidad, esconden en superficialidades su pobre realidad.
Sólo que ellos llegan por las noches a sus camas, desvisten su disfraz de fantasma, se acuestan y en su cabeza sólo vaga la pregunta: ¿cuándo a mí?
En cambio yo apoyo mi cabeza en la almohada, en el cuerpo no llevo más que mi tatuaje y mi calma, cierro los ojos y ya.

Estoy tranquila, sé que no me voy a perder, sé que nunca voy a fingir una sonrisa ni encubrir un abrazo. Y espero alguna vez cruzarme en este camino con quien no tema a decirme: "aprieta mi mano"

martes, 10 de noviembre de 2009

Lo que queda


He sacado cuentas minuciosamente, sé que hay muchas cosas que perdí por seguirte hasta ese lugar: un aro, noventa y siete lágrimas, tres cuartos de seguridad, infinitas sonrisas, bonitos recuerdos y un poco de mí se desvaneció entre las sábanas de tu húmeda habitación. Es raro... después de esto ¿qué pude yo ganar? Tú ganaste en esto, estamos claros: una más en la lista, una más en tu cama, muchas satisfacciones personales y banales tan típicas de quien se cree hombre y no es más que una falsa copia de humanidad.

Tantas frasecitas hechas, tantos cariños repetidos, tantos besos mal gastados, tanta falsedad unida.

Y qué queda de mí… -te preguntas a veces- o ya diste vuelta a la esquina?

Nada, pero nada en ti, porque me despegué desde el detalle más íntimo hasta las grandes memorias. Hoy hacer el recorrido hacia esos lugares donde ibas guardando tu realidad bastante irreal, es conocer que había colores ocultos por tu inexperiencia de ser verdad.

Tanto que hablaste de mentiras y engaños que te habían dañado y tú no eres más que un extraño a los sentimientos, que no sabe distinguir lo simple y natural de lo plástico y virtual.

Te voy a decir algo ahora: espero que alguna vez logres despertar de tu creada escenografía de esto que llamas vida. Me gustaría encontrarte alguna vez y sentirme bien de haberme topado contigo, pero eso no va a pasar mientras tú no quieras.

Ahora para mí, simplemente no fuiste – no existes.

¿Y qué queda de mí? Todo, me encuentro en todos los detalles, me reflejo en cada paso que doy, estoy acá y allá a la vez y soy yo y muchas más a la vez.

Lejos de ti, lejos de aquella que una vez fui, que alguna vez perdí y que volvió para estar en mí.

lunes, 9 de noviembre de 2009

?


¿si o no?

esa es la gran pregunta

viernes, 30 de octubre de 2009

Paso a paso


Tengo la intuición de que queda mucho por hacer
que las cosas recién van tomando un curso
que el camino está trazado con tiza y carbón,
el viento se ha llevado una parte de mí
y lo otro va quedando como un tatuaje en mis pies.

Tengo las manos partidas de tantas lágrimas que he secado
los brazos gruesos por tantas caídas que he tenido que levantar
las rodillas peladas por el peso de mi espalada que amortiguan
y tengo el pecho delgado de tantos suspiros que he dado.

Fueron 99 días de pequeñas risas y grandes penas
hoy son 99 días de ir escalando en la sombra de la hoguera;
hubo calor, frío, miedo, cansancio...
pero hoy ya hay sonrisas, ojos brillantes y cariños sinceros.

¿Cómo lo hago para no huir más?
Para enfrentar ese tibio cosquilleo,
para calmar las ganas de correr.

Soy yo, algo transparente,
pero soy yo la que quiere volver a saltar en las nubes de papel,
lanzarme por las lianas de lluvia, chapotear en la risa de tu cara.
Tú pudiste verme, me encontraste
me tomaste la mano y me levantaste.

Calma, vamos paso a paso
paso a paso
paso a paso.