
sábado, 21 de noviembre de 2009
-nada-

martes, 10 de noviembre de 2009
Lo que queda
He sacado cuentas minuciosamente, sé que hay muchas cosas que perdí por seguirte hasta ese lugar: un aro, noventa y siete lágrimas, tres cuartos de seguridad, infinitas sonrisas, bonitos recuerdos y un poco de mí se desvaneció entre las sábanas de tu húmeda habitación. Es raro... después de esto ¿qué pude yo ganar? Tú ganaste en esto, estamos claros: una más en la lista, una más en tu cama, muchas satisfacciones personales y banales tan típicas de quien se cree hombre y no es más que una falsa copia de humanidad.
Tantas frasecitas hechas, tantos cariños repetidos, tantos besos mal gastados, tanta falsedad unida.
Y qué queda de mí… -te preguntas a veces- o ya diste vuelta a la esquina?
Nada, pero nada en ti, porque me despegué desde el detalle más íntimo hasta las grandes memorias. Hoy hacer el recorrido hacia esos lugares donde ibas guardando tu realidad bastante irreal, es conocer que había colores ocultos por tu inexperiencia de ser verdad.
Tanto que hablaste de mentiras y engaños que te habían dañado y tú no eres más que un extraño a los sentimientos, que no sabe distinguir lo simple y natural de lo plástico y virtual.
Te voy a decir algo ahora: espero que alguna vez logres despertar de tu creada escenografía de esto que llamas vida. Me gustaría encontrarte alguna vez y sentirme bien de haberme topado contigo, pero eso no va a pasar mientras tú no quieras.
Ahora para mí, simplemente no fuiste – no existes.
¿Y qué queda de mí? Todo, me encuentro en todos los detalles, me reflejo en cada paso que doy, estoy acá y allá a la vez y soy yo y muchas más a la vez.
Lejos de ti, lejos de aquella que una vez fui, que alguna vez perdí y que volvió para estar en mí.
lunes, 9 de noviembre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
Paso a paso

miércoles, 28 de octubre de 2009
lunes, 19 de octubre de 2009
lista
lunes, 12 de octubre de 2009
100
Yo sólo soñaba contigo.
sábado, 3 de octubre de 2009
vuelo

viernes, 25 de septiembre de 2009
esto es pa' ti
tengo cinco secretos que no te puedo contar
tengo muchos sueños en el fondo del mar
En el rincón de mi pieza una foto que ocultar
y muchas palabras por susurrar
Ha habido atajos, trabas y piedras
hay miedo y dos meses de espera
tengo unas sonrisas por dejar en tu almohada
y un par de caricias a tu espalda
Estoy acá esperando otra vez que aparezcas
que me digas: yo quiero y no temo
me tomes por el cuello y me des un beso
Estoy acá, de nuevo
domingo, 20 de septiembre de 2009
E s c a p e

No son ansias de libertad, es la necesidad de redimirme de cualquier intimidación que saque de vía mi camino que me ha costado centrar. No ha sido fácil cosecharme a mí misma, como para que cualquier algo o alguien pueda descentrarme. Es la precaución con la que doy cada paso, la manera que tengo para decir: “bueno, aquí no sigo yo”. O la forma con la que delimito mis sueños para que no entren en terrenos baldíos y lodosos. He fallado, muchas veces. Pero sigo aquí levantándome por cada caída, sea de un metro o de diecisiete kilómetros, desde la nube más blanca que he pintado o del país más lejano al que he viajado. Siempre me levanto. No me creo invencible. Al contrario, pero le hago empeño.
Una vez me dijeron: “tan valiente que eres y yo aquí cagado de miedo”. ¿Cuál sería mi opción? Si me dejara nublar por cada temor no avanzaría ni un respiro en mi vía. Esa es la gran diferencia entre ellos y yo. Entre el resto y yo. No es que sea distinta, es que soy yo. Aquí y en la esquina de tu casa, soy yo. Aquí y en la orilla de tu cama, soy yo. Aquí en la cumbre de nuestro cuerpo, soy yo. Aquí y en la distancia de nuestros sentimientos, soy yo. Aquí y en tus ojos, soy yo.
Esa es la gran diferencia.
Pero ya sabes, cada vez que te acerques sabrás que al lado mío estará aquel Escape, ese que me libera de culpas, que sostiene un pié sobre él, que me dice: aquí estoy para ti.
sábado, 12 de septiembre de 2009
La gran estafa
Soy de aquellas que les gusta controlarlo todo, que pretenden que la vida es un juego y yo quien sostengo el tablero y muevo las piezas a mi favor.
Cuando la gente se da cuenta de esto me dice: “no todo lo puedes controlar” y yo sólo me río, porque sé que si. Rematan: “los sentimientos no los mandas tú, ni las sensaciones, ni las penas, menos las alegrías”. Vuelvo a reír... pues yo sé que si.
Pueden preguntarle a varios quienes han sido víctimas de esto. Aquí, mi truco más preciado; de eso que todos creen tan poderoso e invencible, pero yo lo sé, es totalmente controlable eso que ustedes llaman amor.
Elijo a cada uno de mis jugadores con atención, en todo esto es él o yo... y siempre gano yo. Por tanto tiene que ser el víctima perfecto. Esos que se desenvuelven seguros y precavidos, que caminan con la frente en alto y siempre sonrientes, amables. Pero que esconden grandes debilidades, Aquí entro yo... sencilla, algo tímida y cuando puedo mostrarle interés, jugar a dar y quitar, cruzarle la mirada para que se hele, mostrarme coqueta e insegura, decir cosas lindas cuando pase cerca de mí, sin decir que son para él... pero que él lo sepa.
Espiarlo un poco, saber su nombre y algo más, encontrar sus ojos en el camino y luego chocarlos. Así hasta que el juego ya esté seguro, me acerco, le digo cosas triviales; el típico “creo que te vi en otro lugar”... esperar su sorpresiva reacción y coquetearle un poco. Una invitación abierta, un “nos vemos” o “encontrémonos más tarde”, en fin...
Dejar pasar unos días, buscarlo otra vez, insistir con el “estoy segura de haberte visto en ese lugar”, sacarle risas, adivinar sus gustos, buscar claves para encontrarlo en otros lados, piropearlo disimuladamente, entre líneas también. Una conversación recatada, pero certera.
Luego buscar otro medio para conversar... hoy es tan sencillo...
Declaraciones, invitaciones, “muero por verte”, mostrarme ilusionada y feliz por este contacto más cercano...
Después nos juntamos sin rogar; comemos, vamos al cine, bailamos, un concierto; da lo mismo, es para que crea que el juego es de los dos... él manda, eso cree.
El coqueteo es cada vez más evidente, la conversación va más al grano, ya no son insinuaciones.... va más allá.
Pero no, la primera salida es para conocerse (ja!). Viene la segunda... “donde quieras tú”. Algo distinto, muchos mensajitos, mucho más segura yo de lo que quiero: a él.
Siempre es elegido con precaución, dentro de mis estándares de gustos también; no se trata de jugar con cualquier mono, si no que con un mono interesante... ¿será que les dolerá más el orgullo?
Se viene el beso, dos, tres... ya hay amor. Nos vemos luego, seamos “algo”... un algo no muy ambiguo... lo aseguro para mí. Dejo pasar pocos días y el pololeo. Yo, una eterna enamorada y él con mariposas y soles en la guata.
Es perfecto, todo perfecto: nos adoramos, a su familia y amigos les encanto, soy la más dulce princesita... que niñita tan correcta, linda, señorita, amable... “es perfecta para él” (yo también lo creo).
Y los dos somos tan felices juntos, cada vez más ganas de estar juntos, de salir, de cantarnos temas al oído, me meto en su vida hasta más no poder. Sí, soy celosa porque es mío, nada de niñitas que le anden rodeando. Y yo... de lo más fiel, jugando a quererlo solo a él.
Así... podemos hacer muchas cosas. Depende ahí un poco de él (sólo un poco)... El tiempo pasa, puede pasar mucho, poco, algo... pero siempre queda una espinita... siempre lo logro. (Silencio) En tiempo... más o menos tres a cinco meses, más que eso me aburro... todo tiene un sentido.
Luego para llegar al final hay que sufrir, obvio. Si no sería fome. Ya no le pongo mucha atención, olvido mis compromisos con él, tengo cosas más importantes que hacer. Ni el sexo es tan rico, ni disfrutar una tarde como antes. Lo siento, esto se está acabando... de cierta manera lo aviso, pero no se dan cuenta... los tengo ahí! Luego aparecen terceros para que todo sea más claro... “pero de verdad que nunca quise... aun te adoro, estoy mal, confundida, no sé qué me pasa, estoy pasando por un mal momento, espérame”. Tengo tantas cosas que decirle para consolarle. Porque sí, me gusta que llore, pero no para siempre, entonces lo conversamos y siempre le dejo una sonrisa en la cara. Lo ves, no soy tan mala... casi una víctima de las circunstancias.
Cerramos el capítulo. No nos vemos más... ya comienzo a buscar a mi próxima víctima mientras el anterior está dañado y por eso no me busca (algo de orgullo les queda, no?). Pero bueno, a veces me aburro... entonces aparezco, un mensaje, una visita casual, un correo. ¿Sabes lo que pasa? : corren! Son cachorros fieles y no es un trabajo sencillo, no lo creas.
Han pasado varios, han caído varios, nunca he fallado. Al darse cuenta algo del juego me dicen cosas terribles, sentimientos atroces.. de todo... yo los escucho porque se lo merecen.
Lo último que oí de un buen hombre que me acompañó un tiempito corto fue: “cuanta risa quitaste a mis días y cuanto miedo plasmaste a mi vida”.
martes, 1 de septiembre de 2009
d e s a p a r e c e r

domingo, 30 de agosto de 2009
estar ahí *

Cuando algo nos toma por sorpresa, es porque no advertimos la esencia de su magia, el proceso, porque no tomamos en cuenta señales ni presentimientos que distrajeran nuestra horrorosa rutina. Nos envolvemos tan fácil en lo superfluo, que olvidamos el encanto del detalle, que perdemos norte – sur – oriente y poniente de lo que en un inicio como persona quisimos.
El día en que crecí fue cuando me di cuenta de que todo es relativo, que las personas no son para siempre y algunos sentimientos tampoco. Que el día que estreché la mano de mi más pequeña luz debía cultivarla y energizar el alma para perdurar con ella hasta el infinito, aunque nuestro infinito sea tan finito como una estrella en el cielo marrón de la noche. Que el día que estreché tus ojos robé más miradas de las necesarias para que en cada ausencia sintiese tu presencia; algún día acabarán y ya no estarás.
Luego no crecí tan sólo yo, si no que conmigo creció mi alma y fue cuando entendí que siempre estarás ahí conmigo, no tú... no él… estarán siempre en mi camino iluminándome cada espíritu que guardó algo para mí, que en su día detuvo algo por mí, que en la vida dedicó una emoción en mí. Yo debo cargarlas y no como una enorme mochila, es ese alivio que vas sintiendo día a día, cada sonrisa, cada alegría, cada contento. Y cuando hay pena es porque lo olvidas, porque ensucias tu vida con tropiezos que no sabes levantar ¿sabes de dónde debes afirmarte? De mí, de aquella vieja alma que te acogió, de esa sonrisa humilde que él te dio. No debes olvidarlas, debes tenerlas presentes como un dibujo que calcas cada mañana en tu mente, debes ejercitar su anhelo en tu recuerdo y borrar todo aquello que sólo te provoca un atropello.
Cuando algo nos toma por sorpresa es el momento de decir ¡pare! De estrechar tus dos manos, recoger tu cabeza y pararte en un limbo, ahí debes darte cuenta de cómo y dónde estás parado y dónde y cómo deberías estarlo ¿estás donde debes estar? ¿Estás como quieres estar? Tienes las respuestas, puede que algo escondidas… pero insiste que pronto las encontrarás. Solemos ser niños jugando a ser grandes inmersos en un mundo de grandes jugando a ser niños ¿de qué lado vas a estar?
El día que crecí ya no estabas ahí, el día que crecí me vi sola ante mí. Luego volví a crecer y ya me sentía bien y volví a regalarte mi sonrisa y mi humilde razón. Sabes que la energía y
yoestuveahí*
miércoles, 26 de agosto de 2009
domingo, 23 de agosto de 2009
jueves, 20 de agosto de 2009
te tiendo mi mano
miércoles, 19 de agosto de 2009
Juego

La mente ha estado en blanco unos largos momentos, no era tan fácil como yo creía… llegar y pensar en ti. Quizás algún día pueda contar cuantos recuerdos tengo de ti en una hora… deben ser muchos. Siempre me he preguntado que si en el momento en que te recuerdo yo a ti ¿tú me recordarás a mí?... pero tantas veces, con tanta intensidad y sacando sonrisas niñas ¿Será así?
Yo sigo parada en el mismo lugar, con algunas balas de más, cuántos porrazos y caídas que sobran, pero ahí estoy. Miro alrededor y oigo los pasos de la gente; he llegado a imaginar que alguno de ellos eres tú, que caminas hacia mi espalda luego te arrepientes y te vas y yo nunca me entero; también imagino que algún día voy a estar durmiendo y vas a llegar y con un beso me vas a despertar, sonreiremos los dos y te irás. Cuantas veces he creído que aparecerás entre toda la gente del camino y me abrazas fingiendo cubrirme del frío como un claro pretexto. Quizás también he imaginado que pasas a buscarme para invitarme a pasear, me regalas una flor de estrellas y volamos al mar… pero luego dejo de creer y aún sigo aquí.
Hemos jugado tanto… a ser grandes, a ser niños; a escapar y arrancar, a pelear, a llorar y reír… jugamos a herir, jugamos a sufrir, jugamos a amar… pero sólo jugamos. Después de este tiempo entendí que sólo jugamos a ser dos y que hoy somos tú y yo, pero yo lejos de ti.
viernes, 14 de agosto de 2009
Para seguir

Yo me senté anoche a oírte, sabía que iba a eso. Intentaba escuchar cada palabra sin irme volando en mis pensamientos hasta el infinito, escarbando en todos los detalles que hicieron que la historia hoy esté así. No es tu culpa, no es la mía… será el tiempo, el viento o el cuerpo, no lo sé… y ya no importa, lo que nos interesa es estar, oír, prestar el hombro; hombro que carga tantas penas compartidas, tan pocas alegrías.
Y bueno, tú seguías hablando, contándome de tu esfera, de tu mundo, de tu burbuja ¿acaso nunca te diste cuenta que somos dos? Sólo oigo un yo – yo – yo y yo… Entonces, ¿y yo dónde estoy? En mi lugar, ya lo encontré. Estaba lejos, estaba allá… ¿ves? En la otra esquina y mirando hacia otro lugar… es así, la vida es así y lo comprendí y me gusta.
Ahora tú, ¿qué es de ti? Sigues ahí, sigues hablando… parece que me fui. No te oigo, no te entiendo, veo mover tus labios, ¿quieres decirme algo? Lo siento, pero no me ocupo en lo tuyo, no me detengo en ese detalle… yo sigo.
Y hoy yo tengo otras cosas que decirte, así que por favor calla. Te entrego esto, mi mejor herramienta… mi goma de borrar, con esto tu hoja volverá a estar en blanco, la mía ya está… claro, tiene algunas manchas, algunos borrones de marcas muy cimentadas, pero está en blanco. No es última vez que la voy a usar ni tampoco fue la primera. Pero sé que la necesitas… ¿sabes, acaso, para qué?... yo ya encontraré una nueva para mí...
(silencio mutuo)
Es para seguir.
sábado, 8 de agosto de 2009
C

jueves, 6 de agosto de 2009
Es más, te perdono

miércoles, 29 de julio de 2009
La Puerta Abierta

jueves, 23 de julio de 2009
playa
jueves, 16 de julio de 2009
martes, 14 de julio de 2009
sé
domingo, 12 de julio de 2009
soñé que había pasado mucho tiempo*

De niña que creo en el creer, que sueño con el soñar, que respeto el respeto y que busco el sentido de sentir.
Si me mienten yo no miento, si me pegan yo converso, si me atacan yo calmo, si me hieren yo... yo sólo me esfumo.
De niña que crecí queriendo ser yo, queriendo buscarme hasta encontrarme y aquí estoy, conmigo sentada a mi lado, tratando de no vagar en lo obvio, tratando de ocultar mi miedo e intentando jugar a sonreír.
Desde que me encontré que soy feliz... el problema es que la gente suele perderme, tratan de distraerme y embolinarme el alma. Cuando soy un punto fijo me dispersan y cuando quiero dispensarme me juntan.
No sé si no me entienden o si son sólo tropiezos del camino; camino que no ha sido nada fácil, que se llena de humos y me marea, pero siempre sigo en él, firme o no... aunque no tambaleo.
Días atrás que voy de nube en nube, saltando y jugando, a veces sola; a veces no... pero no está en mi ritmo y tal ves por eso se aleja, se pierde... ¡yo no me quiero perder! (grito como niña chica), espero me escuches bien.
De niña que acumulo sueños y no los pierdo de vista, están en cada estrofa de mis miradas. Sólo que a veces se aguan por las lágrimas de la vida ¿será que crecer es tan difícil?
Como cantaba Congreso: "Tengo miedo mamá, yo no quiero crecer, yo no quiero dejar de ser niño".
martes, 7 de julio de 2009
quémame los ojos

deja que tus labios me vuelvan a besar
deja que tus besos ahuyenten las tristezas
que noche tras noche me hacen llorar
Deja que la luz retorne a mi alma
para que lo triste se marche de mí
déjame sentirme dormida en tus brazos
para que mi ser se llene de ti
Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
para que te cuenten cuan grande es mi dolor
déjame estrujarte con este loco amor
que me tiene al borde de la desolación
Deja que mis manos no sientan el frío
el frío terrible de la soledad
quémame los ojos si es preciso vida
pero nunca digas que no volverás
[ Javier Solis - quémame los ojos ]
viernes, 3 de julio de 2009
tiempo y tiempo
Hoy después de tanto tiempo te veo tal cual, te noto niño, con esa mirada juguetona y las manos temblorosas; nervioso como la primera vez que salimos juntos a caminar, distante y cercano... preguntando por el presente, hablando de algo tan ajeno a mí como tu vida después de los dos. Yo te miro, te contemplo... pienso en silencio que si nunca hubiésemos acabado hoy qué sería de mí. Interrumpes mi secreto y me preguntas por mí, mis estudios, mi familia, el amor... el amor... siempre caemos en eso ¿no? el amor ahora es cosa mía, del amor ya no te preocupes - le digo - que bien lejano decidiste estar de aquello.
Después de tanto tiempo me ve tal cual, como si aun tuviese esos ojos que perdonaban hasta su más absurdo error, como si cada beso que me dio fuese una cuenta de ahorro para mitigar todos los días que llevamos lejos. Él cree que yo olvidé la última conversación, que en mis noches lo recordaba y aún sentía su olor...
está lejos, estuvo lejos mucho tiempo y hoy está lejos de la verdad... él cree que yo siempre estuve rondando sus días... no entiende que yo sólo jugué mis cartas, viví mis segundos y disfruté mis momentos... la vida seguía para mí... ¿y para él?
Ya pasado los minutos, sus conversas, sus manos cercanas y sus ganas de volver a verme y que lo recuerde... yo lo miro, le pido tiempo, le digo que yo siempre he respetado, que hay cosas que pensar...
Un beso, dos "chao que te vaya bien", tres pasos alejados, una vuelta de vista y él me cierra el ojo.
Yo ya lo olvidé.
miércoles, 1 de julio de 2009
sábado, 27 de junio de 2009
hoy

No sé qué era ni qué había, pero todo estaba listo para los dos… es curioso que hoy todo esté así; no es del mundo real, no es de cine ni de novela ni de historia de burdel… sólo lo tenemos y entendemos tú y yo.
Pasa el tiempo, pasa la gente, pasan los días, pasan las canciones; pasan palabras, tantas palabras; los bailes, las nubes, las mariposas, las peleas, los gritos, los autos, el silencio... todo pasa, pero nosotros quedamos.
¿Te acuerdas cuando nuestros ojos dijeron más que nuestros labios? Era acaso ese el fin – comienzo de lo nuestro o el ocaso de sueños truncos y felicidades incompletas para darle paso a la sonrisa eterna.
Somos tan distintos y tenemos tanto en común que es difícil definirnos… ¿qué me importa? Sólo lo quiero vivir. Hay días desafiantes, días tranquilos, días sonrientes; días cortos y largos, días templados y fugaces, días de estrellas y fuegos, días de ira y de estruendo… y hay días contigo.
Hoy quisiera que me sorprendas, que estés donde no esperaba, que raptes mi rutina, que distraigas mi parada, que en cualquier momento bajes de tu estrella y volemos sobre mi nube.
Hoy no quisiera dejar de sonreír ni de soñar la vida, no pienso en dejar de tener cuatro manos y dos corazones. Hoy me paro sólo mirando a tu lado.



